el extraño mundo de Jack

Room es la muestra de que el cine está comenzando a contar historias de un modo sui generis. En efecto, la gran metáfora de la película es el espacio: cómo hablar del mundo desde una celda. La cámara se encarga de componer esa metáfora asumiendo la mirada de Jack, quien no conoce más espacio que ese cubículo en el que nació y vivió durante cinco años. Así como Jack refiere lo desconocido mediante los pocos objetos familiares, así también la cámara nos enseña el microcosmos de su encierro. Y entonces, cuando Jack renace (o resucita) para entrar en la inmensidad del mundo, lo que vemos es la totalidad de lo desconocido: objetos borrosos, fragmentos indescifrables, sensaciones que se agolpan y transcurren a toda velocidad como los fotogramas de una cinta. Junto con Jack somos arrojados a lo extraño. Jack queda abrumado por lo indecible y nosotros -los espectadores, los testigos, los fisgones- quedamos abrumados por lo indiscernible.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s